miércoles, 26 de agosto de 2009

Vacaciones con vecinos I

Cuando nos vamos de vacaciones pensamos: Adiós rutina, adiós piso, adiós vecinos.
Pero acabamos disfrutando de la compañía de otros vecinos: el vecino de la sombrilla, el de la habitación de al lado del hotel, el de la mesa del restaurante. Hasta final de mes narraré así mis vacaciones, siempre acompañada por un vecino.

El vecino Marco

Después de disfrutar de un bonito concierto celta en un pub irlandés con mi amigo Ángel, llegué a mi sofá-cama por una noche un tanto relajada (creo que el relax era más debido a un par de copichuelas, que a la mima música). Dispuesta a dormirme profundamente apareció Marco para hacer de mi sueño una misión imposible.

- Ríos de sangre he llorado, ríos de sangre!

Al principio metí un salto del susto, pensaba que estaba metido en mi improvisada habitación por un día, y en el intento de huir casi rompo algo, pero después de mirar bajo la cama, en los armarios y tras la lámpara, comprobé que estaba al otro lado de la pared.

- Hijo de perra y tú lo sabías, sabías que estaba con otro y no me dijiste nada.

En ese momento, mi neurona, medio atontada por los efectos del alcohol, hizo un esfuerzo enorme por conservar su parte más vecinal: el cotilleo puro y duro.

- Si, cabrón si! Tú sabías que Lola estaba con otro, y yo pudriéndome en la cárcel. Ríos de sangre he llorado!

Cárcel? Ríos de sangre? En ese momento se calló. Le habían colgado. Mi neurona estaba furiosa, esperaba más cotilleo ahora que estaba despierta.

- Hola Silvia cariño, qué haces? Me encantaría verte, por qué no vienes... ¿Con quién? ¿Cuántos sois? Pues venid todos... no puedes...Perdona Silvia se me acaba el saldo, me quedo sin saldo, cuelgo.Adiós.

- Hola Carlota cariño, qué haces? Me encantaría verte, por qué no vienes.... No puedes, ya... Perdona Carlota se me acaba el saldo, me quedo sin saldo, cuelgo. Adiós.

Menos mal, el sueño empezaba ya a ser intenso y no estaba preparada para una fiesta a las 3AM en la casa de papel del vecino.

Estaba a punto de dormirme cuando sonó el teléfono de Marco:

- Si, hola cariño, Silvia me encantaría verte. Y a ti? (varias palabras empalagosas y frases típicas de ligoteo)... Si, que no puedes, lo entiendo. Perdona Silvia, se me acaba el saldo, me quedo sin saldo... Ah! Que me has llamado tú, si es verdad, jeje.. Dime... Si... Si.... Si.... Si.... Vale, hablamos! Un beso preciosa.

Se me acaba el saldo? Vaya excusa más mala, así que cuando una de sus amigas de agenda le decía que NO, lo cual no me extraña lo más mínimo, ponía la excusa del saldo para cortar la conversación.

Oí la puerta, el portazo y me dormí.


10 comentarios:

M@r@ dijo...

Pues vaya vecinito que tuviste maja.....A ese habia que darle un susto y de los buenos....hombre ya¡

Si,si ya se que os he dejado en vilo pero pronto volveré,no hay prisa....

Bsotes

unachicadelmontón dijo...

ya le llega al marco,no? ajaja
besos y gracias!

Winnie0 dijo...

Empiezo a estar harte de un vecino...a lo mejor te pido consejo...jaja que veo que experiencia no te falta...Besos

Yandros dijo...

No puedo comentar vecina se me acaba el saldo de internés juajuajua!!!

Beatriz dijo...

Qué excusa más mala! No me extrña que le digan que no! Vaya personajillo! Un beso. Bea

Menda. dijo...

Me presto voluntaria a hacer desaparecer vecinos de ese tipo. Llevo una sierra en el maletero, bolsas de basura, cal viva y ....Un gato?

S. dijo...

Está bueno?siempre se puede hacer una excepción...

Nadia dijo...

MARA no nos hagas sufrir demasiado; CHICA no hay de que, espero que estés mejor. WINNIE, a mi no me pidas consejo, no soy buena en esas cosas, pero no dudes en contarlo ;o); YANDROS, hombres! BEA, es aún peor, pero me he ahorrado los detalles para no herir sensibilidades; MENDA, un gato? Para que le arañe hasta matarle como en la cadena de S., a la que le digo que NO, no está bueno jejeej.

Casandra dijo...

Si es que como el vecindario de uno no hay nada... Es como las familias, te desesperan pero no los cambiarías :-)

Yo este verano casi cometo un infanticidio...menos mal que no voy a volver a ver al chavalito... (esa es la ventaja de los vecinos del verano, que los aguantas poco tiempo).

Casandra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.